sábado, 21 de abril de 2012




CAPÍTULO 6


El francés se puso muy nervioso y no sabía que decir:
- bonjour – dijo el francés
- ¿Qué dices? – dijo el rey
- Je suis un français je suis ici parce j'ai fait le voyage de la route français. – dijo el francés.
El rey se puso a pensar y… Sé dio cuenta de que era el francés del que le habían hablado. Y dijo:
- Ah usted es el señor francés del que me hablaron.
El francés pensó y… recordó todo:
“Ah yo a este señor ya le conocía. El señor moreno y delgado; llamado Felipe; que fue el que me vendió el beato me hablo de él. Y me dijo que tuviera cuidado pero… Ahora que lo pienso me dijo más cosas. A sí me dijo también que el objeto que me vendió tenía mucha importancia puesto que era una reliquia y… que ese objeto lo trasladaban y que Felipe lo cogió con permiso, ah y después se lo compré pero después me caigo… y ahora que recuerdo perdí todo lo que llevaba y… hasta el conocimiento así cuando me pregunto como me llamo no me acuerdo. Espera voy ha estar un rato sin hablar para haber si recuerdo algo más.”
Después de un rato piensa:
“a sí; me llamo… Françoise”
El francés no se cree que Felipe lo haya pedido.
Todo esto lo piensa en la plaza. Mientras que el rey Alfonso VI empieza a pensar durante un rato y se dice: “lo que puedo hacer es traer a Palacio a alguien que sepa francés y español para que me diga lo que dice este francés “

Cuándo acabó la fiesta Alfonso VI llamó rápidamente a un esclavo suyo el esclavo era fuerte, alto, con el pelo castaño y los ojos verdes. También era amable con el rey un poco egoísta fuera de palacio y simpático. Y se llamaba Juan.

Mientras tanto el francés se dio cuenta de que cuando hablaba con Alfonso VI no estaba Felipe y se preguntó que donde podría estar a si que se puso inmediatamente a buscarle.

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