sábado, 24 de marzo de 2012

CAPÍTULO 2


Después, de este interrogatorio, los guardaespaldas se reunieron para hablar y llevaron al francés a una sala muy pequeña y solitaria. Después de llevar al francés a la sala los guardaespaldas se fueron a hablar con el rey al monasterio medieval, el rey se encontraba hay por que quería despejarse después de lo sucedido con el beato.
El rey orgullosamente acepto hablar con los guardaespaldas, solo hablo un guardaespaldas:
-Majestad, vengo ha hablarte de un francés.-Dijo el guardaespaldas.
-¿Dónde te lo encontraste?-Dijo el rey.
-Al lado de un cubo de basura.
El rey estaba muy pensativo. Pero continuo hablando.
-Al lado de un cubo de basura...
-Si a sí es, le cogimos porque nos pareció sospechoso.

El rey les dio las gracias y se marcharon. Se fueron donde habían dejado al francés. Llegaron a la sala y... ¡el francés ya no estaba!
Los dos guardaespaldas se pusieron muy nerviosos.
-Te dije que te quedarás con el francés.-Dijo uno de los guardaespaldas
-Pero yo quería hablar con el rey.-Dijo el otro guardaespaldas
-Pero quedamos que yo iba ha hablar con el rey y tú te quedabas con el francés.
Hubo un rato de silencio. Por detrás de los guardaespaldas apareció el francés, los guardaespaldas no se dieron cuenta porque estaba muy oscuro, cogió un jarrón y... ¡Les dio en la cabeza a los dos!
Los guardaespaldas se desmayaron y el francés huyó.

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