sábado, 24 de marzo de 2012

CAPÍTULO 3




En la huida al francés le costaba encontrar la salida porque había muchas salas, todas oscuras y muy parecidas.En una de las salas sintió pasos que se acercaban entonces vió una puerta y se metió para ocultarse.Estaba tan cansado que se sentó en el suelo y se quedó dormido en un profundo sueño, soñaba que lo torturaban y que no regresaba nunca a su ciudad.

Cuando se despierta, el francés escucha voces extrañas y se da cuenta que son el comerciante con los guardaespaldas, de esa forma se entera de que estaban planeando atacar el la iglesia de San Salvador que contiene muchas reliquias, y también se entera que el castillo no es de ellos y que han secuestrado al dueño y a toda la servidumbre que vivía ahí, el francés tiembla de terror pensando que  pueden descubrir que esta ahí.La habitación donde se encontraba era un largo pasillo que empieza a recorrer,el pasillo era muy largo y el francés pensaba que no tenía final hasta que tratando de huir,de repente ve una luz y se dice a si mismo:
    -car il doit être de sortie (por ahí debe ser la salida)

Cuando llega al final del pasillo sale y se da cuenta que están en medio del campo pero a lo lejos ve una cabaña,corre para pedir ayuda y contar lo que pasaba en el castillo.Cuando llega a la      cabaña ve que el dueño era el hombre que le había robado el beato.El francés le grita que ya sabe toda la verdad que no huya,pero el ladrón no le llegó a escuchar ya que se escapó por una ventana de la  parte de atrás.El francés intenta perseguirlo corriendo  detrás  de  él pero el ladrón ya estaba muy lejos, pero aún así salió corriendo para ver si lo alcanzaba.Cuando cree que ya no lo alcanza,el  ladrón tropieza con una piedra y cae al suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario